martes, 4 de marzo de 2008

Se lo merece por Boludog

Recrear, el partido que fundó Ricardo López Murphy, este 6 de abril va a realizar elecciones internas de autoridades. Hay dos listas y el issue electoral es Macri: una lista busca colgarse definitivamente del Berlusconi argentino; la otra, separarse. Los colgadistas están conducidos por al funcionario porteño Esteban Bullrich (sobrenombres conocidos: Pelopincho, Manotas, Burrolich, Cincuenta), que busca él mismo la presidencia. Y los separatistas, que responden al propio López Murphy, llevan a un tal Castor López (que tomen nota las amigas embarazadas que buscan nombre) para la jefatura partidaria.

Invitamos a nuestra redacción a tomar café a un abonado a la rosca del hoy insignificante partido liberal, quien nos aseguraba que López Murphy va a perder, por la menos en la Ciudad y provincia de Buenos Aires (en el interior, donde tienen algo así como ocho afiliados, zafaría), en su propia creación. Coronando un historial de humillantes derrotas electorales, si pierde contra su ex pinche Burrlich, el otrora Bulldog dejaría de ser el Racing Club de la política argentina para convertirse en el Alumni.

Pensar que pudo haber sido presidente. Es cierto que las chances de que al duhaldismo se le escapase el segundo lugar en 2003 eran bajas, pero todo podía ocurrir. Y en una segunda vuelta contra Menem, le ganaba. Salió tercero (segundo, según la lectura gorila) con 17%, y desde entonces, no dejó cagada por hacer. Su descenso olímpico nos recuerda que los votos sin victoria, de poco sirven en el día después de un país hiperpresidencialista. Angeloz, Bordón, ¿Carrió? Vargas Llosa, Ollanta.

La caída de López Murphy, quien pudo haber sido el jefe de la oposición al kirchnerismo y potencial presidente si su neurosis no mataba a la racionalidad política, tiene varios capítulos y no vamos a ir por todo en este post. Un error tras otro, su caso sería comparable al de un heredero idiota que se pone al frente de la exitosa empresa de papa que ya no está, y la funde en menos de un año. Pero vamos a concentrarnos en uno de los crasos errores que comete cuando hace alianza con Macri: cual atorranta que se va de fiesta y justo ese día deja de tomar los anticonceptivos, López Murphy creyó que para encarar su alianza con el macrismo, lo mejor era hacerlo con la operativa de sus laderos... partidarios de esa alianza!!

Cualquier político más o menos entendido, a la hora de hacer una alianza convoca a sus operadores más cerrados y fieles (que son, lógicamente, los más contrarios a cualquier tipo de alianza). Para abrir tu casa, la tenés que tener bien controlada.

López Murphy, en su torpeza, habrá creído que lo ideal para iniciar "una larga amistad" era impulsar a sus cuadros que querían estar con Macri (en candidaturas electorales y en mesas de negociación) y desplazar a los reacios al empresario. Si me preguntaba a mi, le hubiera anticipado la catástrofe. Era un acuerdo complicado, con más competencia que complementariedad y para noviar con un evidente garca (en el buen sentido utilitarista, si se quiere) como Macri, yo le hubiera aconsejado fortalecer una segunda línea lopezmurphista de botones que desconfiaran profundamente de Macri. Eso fue lo que Macri hizo con respecto a López Murphy (Rodríguez Larreta, Santilli y otros compañeros peronistas). ¿Acaso hubo alguna vez en el partido de Macri, alguien que hubiera soñado con que López Murphy liderase el PRO? Impensable.

Empeñadamente torpe, López Murphy facilitó a sus dos laderos pro-Macri (Bullrich y Tonelli) las primeras candidaturas de diputados nacionales y el control del pequeño partido. Nuestro invitado se sirve más café y nos cuenta que el Bulldog (un apodo que se puso a si mismo, como adolescente que corre el rumor de que en el barrio le dicen "el anguila") estaba verdaderamente convencido de que sus laderos chupamedias, los celosos anti-Macri, le podían boicotear la alianza. Aporta graciosas anécdotas. ¿Habrá creido López Murphy que una asamblea partidaria de Recrear, entre mate cocido y medialunas, era como el Parlamento Británico?

Ahí está el resultado: los mismos laderos de López Murphy, que él mismo impulsó en detrimento de sus genuinos buchones, convencido de que así se hacen las alianzas, hoy ya están 100% del otro lado del mostrador y proponen la integración jurídica al macrismo. Nunca ganó nada, pero ya está postulado al Guinness. Seguro que pierde.

PD: vuelvo sobre el caso del señor Castor López. ¿Sabrán sus padres bautizadores que el castor, plaga de los bosques, es una especie de ratón grande y peludo? Por ejemplo, Ud., lectora de apellido Molinari, ¿le daría a su futuro hijo el nombre de Ratón Molinari? Metele Ratóóóón, dale que llegamos tarde a la escueeelaaaaa...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

puede ser algunas cosas que dice pero es injusta la idea que Ud. tiene de Ricardo López Murphy. es facil hablar con el diario del lunes. hizo lo que pudo. los laderos de RLM que hoy están con Macri no existen y no van a durar.
i.

Jose i. Machado dijo...

Y como distinguis Cacho entre botones propios y botones panqueques? Darse vuelta no es el destino de todo boton? Y los jueces federales menemistas? LM nunca hubiera pensado que le podia pasar lo q le paso porque estaba seguro de que sus botones eran... botones. Me lo imagino al Ca'lo a las reputeadas con la citacion de Oyharbide.
J.I.M.